De la consumación de la Independencia al inicio de la Revolución Mexicana (1821-1911)
El endeudamiento de México y conflictos con los residentes extranjeros.
México reconoció la deuda adquirida por el gobierno Virreinal, desde el inicio hasta el final de la lucha por la Independencia. El camino que se escogió para salir de la quiebra financiera fue utilizar capital extranjero inglés y numerosos préstamos de agiotistas, que traían poco capital y una cantidad exorbitante de intereses que nuestro gobierno no pudo pagar.
Con la Guerra de Independencia, la economía mexicana había decaído considerablemente debido a la muerte de numerosos trabajadores agrícolas y mineros, la inseguridad de los caminos y a la falta de capitales para la inversión. Sin embargo, esta decadencia era relativa, pues algunos estados como Zacatecas se recuperaron prontamente y su economía creció de manera constante. El mayor problema económico fue enfrentado por el poder federal, quien debería velar por la seguridad del territ
Uno de los conflictos más sonados con los residentes extranjeros fue la Primera intervención francesa del 16 de abril de 1838, donde se pedía por parte del gobierno de Francia que México pagara una indemnización de 600 mil pesos más 200 mil por el desplazamiento de las tropas francesas, conflicto que se resolvió mediante el pago de los 600 mil pesos por parte de México.
La guerra con Estados Unidos.
La independencia de Texas en 1836 y su posterior incorporación a los Estados Unidos de América en 1845, fueron los primeros pasos para lograr lo que había sido hasta entonces un interés añejo de aquel país por los territorios norteños de México. Desde los primeros años que siguieron a la independencia mexicana, los diplomáticos estadounidenses presentaron al gobierno numerosas propuestas para la compra de los territorios de Alta California y Nuevo México, en todas las ocasiones el gobierno mexicano se negó siquiera a tratar el asunto; si
Una patrulla estadounidense fue atacada por tropas mexicanas. Este hecho llevó al presidente estadounidense Polk a pedir la declaración de guerra mencionando en su discurso: "Se ha derramado sangre americana en suelo americano" y, así, Estados Unidos declaró la guerra a México el 13 de mayo de 1846.
México declara la guerra 10 días después a los Estados Unidos. Las tropas estadounidenses avanzaban velozmente sobre el territorio nacional y los estados se negaron a prestar ayuda al gobierno federal e incluso Yucatán, inmerso en una revuelta indígena contra el gobierno, se separó de México y se declaró dispuesto a unirse a los Estados Unidos de América. El general Santa Anna se dirigió hacia el norte para hacer frente a la invasión, pero la falta de recursos, la inexperiencia de las tropas y sus propios errores estratégicos lo arrastraron de derrota en derrota. La marina de los Estados Unidos bloqueó todos los puertos del Golfo de México y del pacífico el país se encontró totalmente asediado.
A pesar de todos los intentos de las tropas mexicanas por frenar el avance estadounidense, éstos fueron en vano y, una tras otra, las poblaciones fueron cayendo hasta que finalmente la Ciudad de México fue ocupada. El general Santa Anna renunció a la presidencia y el gobierno fue disuelto, por lo que el país se encontró por completo desarticulado. Finalmente, se logró reunir un congreso en Querétaro y se nombró una comisión encargada de negociar la paz con los Estados Unidos de América. El resultado fue la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo el 2 de febrero de 1848, donde se establecía que México cedía los territorios de Nuevo México y Alta California, a cambio recibiría una indemnización por 15 millones de pesos. De esta manera, el país perdió más de la mitad de su territorio.
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